[…]Ungor está escondida en los valles helados de las Montañas Astilladas, la gran cordillera septentrional. Los vientos gélidos hacen muy difícil llegar hasta ella si no se conocen los antiguos senderos, y si no eres capturado por alguno de los centinelas que vigilan los caminos, llegarás a la gigantesca grieta que divide la tierra en dos conocida como Surco de Hacha, la entrada a la ciudad, flanqueada por Kolmir y Panko, dos picos llamados así en honor a los héroes más laureados que cayeron en la última batalla de la Cruzada del Manco.
La ciudad está excavada en un cráter inmenso y profundo en cuyo centro se eleva un pináculo de roca de vidrio verde oscuro, como cuando cae una gota de lluvia a un charco y rebota un chorro de agua hacia arriba. Algunos viejos dicen que cayó una gigantesca piedra de cristal oscuro del cielo hace miles de años y así se formó el pozo[…]